Huella de CO2

Reducción de emisiones de CO2

Inicio > Noticias

Noticias

03-07-2009

Industrias Agroalimentarias Andaluzas miden la huella de carbono de sus productos

Los consumidores podrán saber qué cantidad de CO2 se ha generado en la obtención de artículos tales como el aceite, el vino y el tomate cherry.



La Asociación de Empresarios Productores Ecológicos de Andalucía (EPEA) ha puesto en marcha un proyecto, único en España, para medir y verificar la llamada huella de carbono de los productos agroalimentarios, es decir, el total de las emisiones de gases efecto invernadero  generadas a lo largo del ciclo de vida del producto,  desde la adquisición de las materias primas hasta su gestión como residuo.


El objetivo de esta iniciativa es contar con herramientas válidas y certificadas para que tanto productores como consumidores sepan cuál es la contribución de un determinado producto a la reducción de los efectos del cambio climático. Con este nuevo instrumento, las empresas agroalimentarias podrán conocer su huella de carbono y, lo que es más importante, se comprometen a reducir sus emisiones de CO2.


La herramienta se ha implementado ya en tres productos pilotos elegidos: el aceite de oliva virgen extra, el vino Pedro Ximénez y los tomates cherry.  El proyecto está impulsado por EPEA, en colaboración con la asesoría técnica de AFHA Consultores y Det Norske Veritas (DNV), que han desarrollado la  metodología de cálculo y de la verificación de los resultados, y cuenta con el apoyo de  la Junta de Andalucía. 


Cómo funciona ‘CO2 Verificado’
El proyecto consiste en calcular el balance de Gases Efecto Invernadero (GEI), o sea, los gases causantes de la destrucción de la capa de ozono y el agravamiento del cambio climático. Estas emisiones GEI se traducen en un cantidad equivalente de CO2 (huella de carbono), siguiendo los criterios internacionales establecidos.


Una vez validada dicha huella de carbono por una entidad acreditada e independiente, la empresa informará de su huella de carbono en el envase del producto, mediante un logo fácilmente reconocible, y asume un compromiso de reducción.  La huella de carbono que el consumidor podrá conocer a partir de ahora, hace referencia sólo al producto en concreto, no al conjunto del sector, y variará en función del tipo de embalaje, cantidad de producto, etc.


Para orientar al consumidor, la huella de carbono del producto se insertará en una escala de emisiones consideradas bajas y altas para ese producto, por lo que el comprador podrá elegir los productos con menor impacto en el cambio climático. 


¿Por qué es novedoso?

Esta iniciativa es pionera en España por varios motivos. Para empezar, es la primera vez  que se adapta una herramienta de medición de emisiones específicamente a un sector, en esta primera experiencia, al sector agroalimentario. Los impulsores del proyecto se han basado en  PAS 2050, una norma para la medición de la huella de carbono creada por el British Standard Institute (BSI), el departamento de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural del Reino Unido y la fundación Carbon Trust. Esta norma es de carácter generalista y, hasta ahora, algunas empresas la habían utilizado así.


Sin embargo, el proyecto ‘CO2 Verificado’ ajusta al detalle esta herramienta, y la concreta en guías metodológicas sectoriales midiendo las emisiones durante todas y cada una de las etapas, en este caso,  de la producción agrícola: preparación de la tierra, fertilización, tratamientos, recolección, pasando por la elaboración, transportes de materias primas, subproductos, energía eléctrica hasta la distribución del producto en destino.


En segundo lugar, la información sobre la huella de carbono de un producto ‘CO2 Verificado’ incorpora la certificación externa por una tercera parte debidamente cualificada, que asegure que el cálculo se ha realizado conforme a los criterios establecidos y utilizando los datos adecuados. Es decir, que los datos que lleguen al consumidor no han sido arbitrariamente emitidos por la empresa, sino comprobados y verificados. 


En tercer lugar,  la novedad de ‘CO2 Verificado’ es que las industrias agroalimentarias, una vez conocida su huella de carbono, se comprometen a reducirla y a seguir informando al consumidor.


Este proyecto se iniciará en empresas asociadas a EPEA en las que se produzcan productos ecológicos y convencionales de diferentes sectores estratégicos agroalimentarios de Andalucía, y les permitirá mejorar su comportamiento medioambiental en términos de emisiones de GEI y pretende extender el esquema a otros sectores productivos. La iniciativa cuenta con el apoyo de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía y se enmarca dentro de una estrategia global de reducción de los GEI asociados a la actividad de uno de los sectores definidos como “difusos” según el Plan Nacional de Asignación 2008-2012, como es el sector agrario.


Para más información contactar con: Juan Antonio Polo Palomino. info@huellacarbono.es

Pie

Huella de Carbono - © 2009 Todos los derechos reservados - Tel: +34 951 23 17 95     email: info@huellacarbono.es    Desarrollado por APB Internet